El intercambio iónico es un proceso de tratamiento de agua muy utilizado para el ablandamiento o desmineralización de aguas, aunque también para otros fines como para eliminar otras sustancias del agua en procesos como la desalcalinización, desionización, y desinfección.

El intercambio iónico describe un proceso químico específico en el que iones disueltos no deseados son intercambiados por otros iones con una carga similar. Hay dos grupos diferentes de iones, con cargas contrarias que se atraen y esta atracción es utilizada para eliminar contaminantes iónicos disueltos del agua.

El proceso de intercambio tiene lugar entre un sólido, normalmente una resina, y un líquido, durante el proceso, los componentes menos deseados son intercambiados por otros más deseables, que son los que se cargan sobre el material de la resina para ser intercambiados.

Los materiales con las que están fabricadas las resinas tienen una capacidad finita de intercambio, cuando ya no sea más posible intercambiar iones, la resina deberá ser sustituida o recargada para restaurar sus condiciones iniciales.

Con el intercambio iónico podemos conseguir eliminar nitratos, nitritos, carbonatos, minerales, cloro, etc.